Hipnosis: Terapia efectiva para deshacerse de la antigua carga mental

La hipnosis es mucho mejor de lo que se dice – si se encuentra al terapeuta adecuado. O se utilizan las técnicas correctas
Parte 3 de nuestra serie: Aprender mientras se duerme
Dejar de fumar, adelgazar, superar miedos o antiguos traumas: con la hipnosis podemos disolver patrones enterrados en lo profundo del subconsciente y anclar nueva información ventajosa. Sin embargo, muchas personas se muestran escépticas ante este método centenario: se conocen demasiados oscuros «mensajes» de personas «desconectadas» que supuestamente fueron sometidas por hipnotizadores traicioneros.
Sin embargo, la hipnoterapia es una técnica probada que puede sernos útil de muchas maneras. Puede describirse como terapia o coaching en un estado relajado, concentrado y receptivo. Es el método más antiguo y efectivo para ayudar a las personas. En este estado especial de conciencia hipnótica se pueden alcanzar diferentes niveles más profundos del subconsciente. Y en ellos se puede trabajar de distintas formas, según el contenido y el objetivo de la sesión de hipnosis. Se descubren las causas y las conexiones relacionadas con la vida cotidiana. Y los conocimientos obtenidos permiten cambios fundamentales y profundos dentro del sistema humano.
Aquí se trabaja en la base, es decir, directamente en el subconsciente. Así se hace posible algo que no puede ocurrir en el plano puramente racional: la disolución y liberación de todo lo que no nos pertenece. Podemos liberarnos internamente del lastre emocional y de las limitaciones internas.
Niveles de la conciencia
Para poder comprender la hipnosis necesitamos una idea de cómo está estructurada nuestra mente. Para ello hemos adaptado un poco el conocido Mind Model de Gerald F. Klein (véase la imagen más abajo). Muestra las diferentes partes de la mente y aclara algunos términos. Nuestro modelo parte de tres niveles superiores de la mente: el nivel subconsciente, el nivel consciente y, como instancia de control entre ellos, la mente crítica (filtro), que hay que sortear en el trabajo hipnótico para poder actuar en el área inconsciente.
Esta mente crítica o «guardián interior» es la razón por la que, aunque reconozcamos una causa, a menudo no logramos llevar a cabo el cambio necesario. Porque la mente pura no llega a estas áreas subconscientes, donde están firmemente anclados muchos patrones básicos de pensamiento y comportamiento. Este modelo deja claro en qué nivel tiene lugar el trabajo hipnótico. La hipnosis trabaja y actúa en el nivel donde se encuentran las antiguas programaciones externas –normalmente de la infancia– y las experiencias de vidas pasadas, y desde allí determinan nuestra percepción, puntos de vista y acciones.
Según la competencia y especialización del terapeuta, la hipnosis se aplica en trastornos del sueño, depresiones, miedos, dolores, adicciones, sobrepeso, bajo peso, psoriasis, alergias, desamor, inseguridad, estrés por exámenes y la disolución de las consecuencias y cargas de traumas. La lista de posibles aplicaciones es larga y su eficacia es muy alta en comparación con las ofertas terapéuticas habituales.
Eficacia de diferentes formas de terapia
• Psicoanálisis/terapia de conversación: 38 % de mejoría tras 600 horas
• Terapia conductual: 72 % de mejoría tras 22 horas
• Hipnoterapia: 92 % de mejoría tras 6 horas
¿Cómo funciona la hipnosis?
La confianza es el requisito más importante: al principio hay que escuchar las palabras del terapeuta, dejarse mostrar los pasos y el camino, y recorrer también ese trayecto, porque él no puede hacerlo por nosotros. El éxito de cada sesión es el resultado de una buena interacción entre cliente y terapeuta.
Para un cambio profundo y duradero hay que volver al origen, es decir, encontrar la causa y disolverla, pero desde una perspectiva disociada (perspectiva de pájaro y observadora). De lo contrario, solo se produce un desplazamiento del problema. Una vez reconocida la causa, el cliente tiene la posibilidad de mirar esa experiencia desde otra perspectiva. Puede reevaluar la situación y vivirla como una nueva experiencia. Por eso el terapeuta debe contar con un buen maletín terapéutico y estar siempre al lado de la persona en trance de forma responsable y amorosa, para que esta se sienta permanentemente segura. Por esta razón, la confianza entre terapeuta y cliente es la base para que la hipnosis tenga éxito.
Lo mejor de todo: el cliente se percibe a sí mismo como observador de estos acontecimientos originarios, por lo que una retraumatización (como podría ocurrir en las terapias de conversación puras) resulta prácticamente imposible. La mente habitualmente valorativa y desvalorizadora, que actúa como guardián interior del inconsciente, está «de vacaciones» gracias a la inducción del trance hipnótico y puede relajarse durante estos procesos. Toda la percepción está enfocada y va de la exploración cautelosa al asombro, y de ahí surge la disposición a soltar las antiguas limitaciones y a la transformación. Se crean nuevas valoraciones que, en el futuro, también producirán nuevos efectos en la conciencia.
Estados hipnóticos con el IQ Balancer
También sin terapeuta se pueden obtener muy buenos resultados trabajando en el nivel subconsciente. Aparatos especiales pueden hacer efectiva la autohipnosis. Por ejemplo, el nuevo IQ Balancer / SEIDU: genera señales biocompatibles con las que se alcanza en solo 20 minutos una profunda relajación corporal y mental. Gracias a frecuencias de ultrasonido inaudibles externamente, la mente llega en poco tiempo al estado alfa o theta. Mediante subliminales o sugerencias inaudibles que llegan directamente al subconsciente, se pueden influir positivamente y disolver temas conocidos. Con contenidos de audio especiales adicionales podemos modificar nuestros patrones limitantes de pensamiento y comportamiento que bloquean nuestro libre desarrollo. Con las sugerencias y afirmaciones adecuadas (subliminales) también se resuelven de forma sencilla y efectiva los conflictos bio-lógicos (reacciones tisulares específicas de la hoja germinal). Más información sobre el IQ Balancer aquí.
De nuestra serie: Aprender mientras se duerme
• Parte 1: Escuchar a través de la piel: Patrick Flanagan y su Neurophone
• Parte 2: Subliminales: ¿Se puede aprender mientras se duerme?
• Parte 3: Hipnosis: Terapia efectiva para deshacerse de la antigua carga mental
• Parte 4: El desarrollo del IQ Balancer
• Parte 5: Funciones y aplicación del IQ Balancer
• Parte 6: Experiencias con la tecnología IQ-Balancer
• Parte 7: El iQ-Balancer en comparación con dispositivos de frecuencia y de campo magnético